Vidrio con aislamiento térmico
El vidrio aislante está compuesto por dos o más paneles de vidrio separados uniformemente por soportes eficaces y sellados alrededor del perímetro, lo que crea una cavidad seca llena de gas entre las capas de vidrio. Sus propiedades y características son las siguientes:
1. Aislamiento térmico: la capa de gas dentro del vidrio aislante impide eficazmente la conducción del calor, lo que reduce el coeficiente de conductividad térmica. En comparación con el vidrio de una sola capa, el aislamiento térmico mejora significativamente, lo que minimiza la pérdida de calor de los espacios interiores y reduce el consumo de energía para la climatización y la calefacción.
2. Aislamiento acústico: la capa de aire amortigua y absorbe las ondas sonoras, bloqueando eficazmente el ruido exterior. Por lo general, reduce los niveles de ruido en aproximadamente 30-40 decibelios, creando un ambiente interior más silencioso.
3. Prevención de la condensación: El aire seco dentro de la cavidad y la temperatura relativamente cálida de la superficie del vidrio reducen significativamente la condensación en la superficie del vidrio durante el tiempo frío. Esto evita problemas como el crecimiento de moho y la corrosión causados por la condensación del agua.
4. Alta seguridad: El vidrio aislante suele constar de dos o más paneles. Incluso si se rompe un panel, el vidrio restante conserva su integridad estructural, minimizando el riesgo de caída y lesiones, lo que proporciona una mayor protección de seguridad.
5. Estético y energéticamente eficiente: con un aspecto limpio y atractivo, permite seleccionar vidrios de diversos colores y especificaciones para adaptarse a las necesidades. También ofrece excelentes propiedades de ahorro energético, cumpliendo con las normas modernas de construcción en materia de eficiencia energética y protección del medio ambiente, lo que contribuye a reducir el consumo de energía y las emisiones de carbono.
6. Larga vida útil: en condiciones normales de uso, el excelente rendimiento de sellado del vidrio aislante garantiza la estabilidad de la capa de aire, lo que se traduce en una vida útil de 15 a 20 años o incluso más.